Barranda: reinventarse o morir

Miguel Hernández Valverde
Algunos llevaban años pidiendo a gritos una carretera que permitiera la posibilidad de esquivar la población de Barranda, con sus árboles y semáforos incluidos, y al final lo consiguieron. Lo que nadie calculó bien, fueron los efectos colaterales que ello conllevaría a una población que ahora urge reinventarse o morir lentamente.
Si el primer rejón de muerte lo recibió cuando decidieron darle la espalda y ocultar sus noches de Luna, el segundo y más duro si cabe lo está recibiendo día a día con su nueva y flamante circunvalación.
Desde que la inmensa mayoría de los coches que pasaban por allí ya no lo hacen por su arteria principal, la gente no para ni para sacar dinero del cajero automático, bares y restaurantes comienzan a echar sus persianas, dicen los lugareños que la diferencia es como la noche y el día, como la vida o la muerte, como el Sol y la Luna,
Gasolinera, museo, bares, entidades financieras, restaurantes y comercios irán aligerando equipaje poco a poco si antes nadie lo remedia, Barranda no podrá vivir solamente de un fin de semana repleto de cuadrillas y auroras, incluso este singular y apreciado espectáculo podría tener un final marginal si no se emprenden nuevas ideas. Tampoco los eventos coyunturales parecen la solución.
No tengo la varita mágica que haga cambiar el rumbo de esta población, pero si se echa de menos nuevas ideas y apuestas (gastronómicas, senderismo, semana de la música y del teatro, etc.), de lo contrario, mucho me temo que dentro de muy poco sus jóvenes y no tan jóvenes tomarán también la nueva carretera que les lleve a nuevos o viejos lugares donde emprender un nuevo futuro.
Pero sus habitantes no pueden ni deben esperar de brazos cruzados a que otros vengan a solventar sus problemas, si optan por ello, estarán condenados al olvido, compañero inseparable de la desidia, es hora de remangarse y crear la plataforma adecuada que marque las líneas maestras a seguir para que Barranda no se convierta simplemente en un recuerdo de una noche de Luna llena.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Caravaca y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s