Neide dos Santos expone en el Museo del Vino de Bullas

Una de las obras de Neide

ALEX HERNÁNDEZ

Neide apenas utiliza el pincel. Su particular técnica pictórica la acerca a grandes movimientos como el expresionismo o impresionismo, pero la mayor parte de su obra está pintada con los pies. Esta particular habilidad se remonta a sus orígenes en Brasil, donde descubrió que era capaz de canalizar su creatividad a través de sus cuatro extremidades. “Siempre tuve la habilidad de coger las cosas que van al suelo con los pies. Un día cayó un lápiz y lo cogí como alguien que va a escribir, sólo que dibujé. En mi interior, me sentía muy cerca de la teoría de la evolución de Darwin porque puedo pintar con las manos y con los pies”.

Sus comienzos en la pintura coincidieron en el tiempo con su experiencia en el espiritismo. Brasil, país de enorme fervor religioso, alberga la mayor comunidad espiritista del mundo, y la percepción mística que tienen de la persona es tan ajena a nuestra sociedad como artísticamente inspiradora. En el grupo religioso de Neide pronto se vinculó su habilidad al influjo fantasmagórico de pintores ancestrales. “Comencé a pintar con 19 años, y al principio fue muy difícil porque formé parte de un grupo espiritista en el que me decían que era una manifestación del mundo de los muertos, que los pintores muertos pintaban utilizando mis pies. Yo discrepaba porque me sentía muy consciente.”

Tras desvincularse del espiritismo, Neide pasó por la Facultad de Artes de la Universidad Federal de Uberlândia. Su ciudad de origen es Araguari, en el estado tropical de Minas Gerais, repleto de cascadas y reservas naturales. Neide lo abandonó para venir a Cehegín, donde una amiga suya le había encontrado un trabajo, pero la  pintura también quedó atrás por mucho tiempo. “Quedé más de 20 años sin hablar del asunto, sin dibujar, pero no perdí mi habilidad. Ahora, a los 46 años todo ha vuelto, la necesitad de pintar, de crear, he asimilado que esta habilidad forma parte de mi vida. Tengo una hija de 21 años y ni ella lo sabía”.

Ahora que ha retomado la pintura, asegura que España ha influido de manera decisiva en su vida, y define Murcia como una “Babel multicultural”. “Me gusta mucho la ciudad de Cehegín, con su Casino y sus casas grandes y antiguas. No me gusta pensar que tuvo un castillo, como Caravaca, y que fue destruido.”

Neide está influenciada por el expresionismo, que pintores como Munch o Van Gogh anticiparon a principios del siglo XX. Su serie de cuadros de jarrones de los que emergen flores, recuerda al estilo del holandés en la fuerza de su expresividad, y en el trazo grueso e irregular que otorga volumen y relieve a sus objetos. La pintura se agolpa creando en las flores texturas variables que se confunden entre sí en una nebulosa de color de efecto hipnótico. “Me catalogaría como expresionista abstracta, a veces impresionista. También me gusta mucho la expresión de color de Kandinsky”.

Las inescrutables obras abstractas llenas de colorido, que a veces están influenciadas por el mundo onírico, responden a una paleta de sensaciones que en la mente de Neide siempre se presentan muy claras. “Para mí el tema es siempre claro, pero la interpretación está abierta, y existen varios ángulos para interpretar  una idea, para sentir un color o una forma.”

Los materiales de pintura son caros, y Neide, que no se dedica en exclusiva a la pintura, a menudo no encuentra todo el tiempo que quisiera para su pasión. Por el momento solo ha hecho una exposición en CajaMurcia, y se muestra optimista de cara al futuro. “Yo creo en el potencial cultural de la región, es una cuestión de tiempo y calidad. Mis próximos proyectos son una exposición en El Museo del Vino de Bullas en Noviembre, y falta confirmar el Casino de Cehegín  para Octubre”.

La brasileña describe su técnica como primitiva y expresiva, y es prácticamente imposible adivinar si ha pintado uno de sus óleos sobre tela con las manos, con los pies, o con ambos a la vez. “Pinto más rápido con los pies, más o menos dos o tres sesiones de dos horas para pintar un cuadro. Es necesaria mucha inspiración y disciplina, y quiero que mi trabajo sea reconocido y aceptado aún siendo hecho con los pies. La creatividad es una energía que en mí salió por los pies”.

El sábado a las 6,30 se inaugura una exposición de Neide en el Museo del Vino de Bullas, titulada “Manos y Pies”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Bullas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s